SVR SOUND anuncia la restauración de la emblemática presentación de Billie Holiday en el concierto organizado por la revista Esquire en el Metropolitan Opera House, grabado el 18 de enero de 1944. Publicado por Lantower Records y disponible en todas las plataformas.
Esta Restauración no solo "rescata" un documento musical; es el registro de un hito en la lucha por los derechos civiles y la cultura estadounidense. Aquella noche, "Lady Day" hizo historia al convertirse en la primera mujer negra en cantar jazz en el prestigioso escenario del Met.

Un "All-Star" del Jazz para el Esfuerzo de Guerra
Organizado por la revista Esquire para recaudar fondos mediante bonos de guerra —logrando la cifra récord de $650,000 USD—, el concierto reunió a una constelación de leyendas que la restauración permite redescubrir con una claridad inédita: Art Tatum (Piano) Oscar Pettiford (Contrabajo).
Coleman Hawkins (Saxo Tenor) Roy Eldridge (Trompeta).
Barney Bigard (Clarinete), Al Casey (Guitarra) y Sidney Catlett (Batería).
¿Qué podrá notar el oyente en esta versión?
La "Presencia" de Billie Holiday: Hemos despejado el velo de saturación que solía rodear su voz. Ahora, la calidez de su tono y sus sutiles inflexiones se sienten íntimas, como si Lady Day estuviera cantando a pocos metros, permitiendo que su emoción llegue sin interferencias.
Claridad y Equilibrio Instrumental: Podrá seguir individualmente las trayectorias de cada solista sin que se tapen entre sí.
Podrá distinguir el vibrato ancho y poderoso de Coleman Hawkins en el saxo tenor.
Sentirá la chispa y el brillo limpio de la trompeta de Roy Eldridge.
Logrará seguir la agilidad asombrosa de las manos de Art Tatum al piano, cuyas notas ahora se escuchan definidas y no como un murmullo lejano.
Personalidad en cada nota
Nuestra restauración permite que el estilo inconfundible de cada músico —desde la solidez del contrabajo de Oscar Pettiford hasta el pulso elegante de la batería de Sidney Catlett— emerja con su propio peso y carácter. Al final, lo que hemos buscado es que usted no solo escuche una grabación histórica, sino que asista a esa noche de 1944 y reconozca, con claridad meridiana, el genio individual de quienes hicieron historia en el Met.

